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![]() 16 abril 2005 / 16 abril 2008. TRES AÑOS de la WEB de Caltojar. |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2007.
La plaza pública era el recinto de la deliberación popular. Estas asambleas populares en las plazas públicas eran el significado del ágora griega y del foro romano. Nuestras instituciones democráticas, como es sabido, se originan en las instituciones griegas que luego adoptaron los romanos; mucho después la Revolución Francesa intenta recuperar aquella democracia y esto es básicamente lo que hemos heredado. El pueblo se reunía por su propia cuenta en la plaza pública. Allí los hombres se ocupaban de las cuestiones de interés común sacrificando su tiempo libre; en efecto, en el foro romano los ciudadanos se dedicaban al neg-otium o sea, a la negación del ocio como forma de participar en la vida pública y no como forma de ganar dinero para su disfrute privado, tal como se ha tergiversado la palabra con posterioridad. La plaza pública tenía tal entidad democrática que en todas las disposiciones oficiales del imperio romano se dejaba constancia de que no eran simples decisiones políticas, es decir estatales, sino que se adoptaban en nombre del Senado y el pueblo de Roma (Senatus populusque romanus... rezaba en todos los documentos públicos). Figuras simbólicas y ornamentales a las de la heráldica se han utilizado como emblemas nacionales o tribales desde la antigüedad. La práctica de llevar divisas personales de armas en los escudos y estandartes comenzó en la época feudal, cuando el caballero, con la cota de mallas y el rostro cubierto por la visera de su yelmo, necesitaba ser reconocido a distancia tanto en los torneos como en las batallas. Esta identificación personal gustó y se extendió su uso a agrupaciones eclesiales, artesanales, comerciales, municipales y otras instituciones; después los burgueses y campesinos también adquirieron esta práctica. El león es el símbolo más antiguo que existe de un reino en Europa, y es anterior al castillo de Castilla, a los tres leones (en ademán de leopardos) daneses (1190) y a las flores de lis francesas. Si el Emperador lo llevaba en sus estandartes y armas (escudo, sobrevesta), era debido a que León tenía la preponderancia en el reino. Cuando en otras partes de la Chronica se alude al izado de los estandartes reales en las plazas tomadas a los enemigos, se está refiriendo a unas banderas en las que campa el león. Existe polémica acerca de si este animal representaba al rey o al reino. En cuanto a los sueños, en la antigüedad se consideraba favorables los sueños en que uno acariciaba a un león o era lamido por este, mientras que un león amenazador que atacase al durmiente solo podía presagiar grandes disgustos causados, sobre todo, por personajes poderosos. Soñar con una familia de leones presagia alegría y unión familiar en la que cada uno de sus miembros conoce cual es su lugar y lo asume plenamente; soñar con un león simboliza a un protector poderoso; dominar, domesticar o vencer a un león presagia la superioridad del soñador sobre sus oponentes, y que se alcanzará la posición deseada. Se le considera el “rey” de los animales terrestres (junto al águila como «rey» de las aves); animal simbólico muy conocido, entendido, generalmente, como animal solar o en estrecha relación con la luz; entre otras razones, probablemente por su fuerza, su color dorado y la distribución radial de la melena que rodea su cabeza; la relación con la luz se explica por la peculiaridad que se le atribuye de no cerrar nunca los ojos. Otras propiedades que le convierten en animal simbólico son su valor, fiereza y supuesta sabiduría. Como símbolo de poder y de justicia, se le encuentra, a menudo, representado en tronos y palacios reales. En China y Japón se consideraba al león, al igual que al dragón, como ahuyentador de malos espíritus, razón por la que se le representaba, frecuentemente, como guardián a la entrada de templos.También los templos asirios y babilónicos están, a menudo, custodiados por esculturas de león. Por su indomable fuerza, se le relacionaba en la Antigüedad con los dioses de la fertilidad y del amor; entre otros, con Cibeles, Diónisios (Baco) y Afrodita (Venus). La Biblia menciona al león tanto en sentido positivo como negativo: Dios se asemeja al león por su poder y Justicia, la tribu de Judá es comparada con un león, el mismo Cristo se llama “el león de Judá”; pero, por otra parte, también se compara al demonio con un león enfurecido. La Edad Media veía también en el león un símbolo de la resurrección de Cristo; entre otras razones, por la referencia a diversos autores que aseguraban que los leones nacen muertos y son despertados a la vida, después de tres días, por el aliento de sus padres. Las representaciones de leones rugientes pueden hacer también referencia a la resurrección de los muertos al día del juicio final. Al aspecto negativo y amenazador del vigoroso león se refieren representaciones medievales de león devorando seres humanos o animales: generalmente, símbolos de fuerzas o poderes malignos, amenazadores o castigadores. De modo parecido, la fuerza del león en su aspecto negativo aparece en representaciones o narraciones míticas de luchas o caza de león, en las que se ofrece la imagen del león como representante de fiereza in domable que es vencida por los héroes (Hércules, Sansón). El león alado es atributo y símbolo del evangelista San Marcos. En Egipto se creía que el león presidía las inundaciones anuales del Nilo a causa de la correlación de este fenómeno con la entrada del sol en el signo zodiacal de Leo, en la canícula. La piel del león es un atributo solar. La identificación del sol y del león, verificada por las culturas primitivas y astro-biológicas, también fue admitida en la Edad Media y el simbolismo cristiano la retiene, aunque el significado del león se enriquece con diferentes simbolismos secundarios.En alquimia, corresponde al elemento “fijo”, al azufre. Contrapuesto a otros tres animales, representa a la tierra, aunque en otros textos se le llama “fuego filosófico”, mientras al oro se le da el nombre de “león de los metales”. El león rojo es el que más propiamente responde a este último significado. El león constituye, como “rey de los animales”, el oponente terrestre del águila en el cielo y, por lo mismo, el símbolo del “señor natural” o posesor de la fuerza y del principio masculino. El motivo en el que el león solar degüella al toro lunar se repite incansablemente en la decoración asiática y africana. El león pertenece al elemento tierra y el león alado al elemento fuego. Ambos simbolizan la lucha continua, la luz solar, la mañana, la dignidad real y la victoria.Naturalmente, de la posición o situación del león se pueden derivar otros significados. El león joven corresponde al sol naciente; el león viejo o enfermo, al sol en el ocaso. El león victorioso representa la virilidad exaltada, el león domado corresponde a la paralela expresión existencial. Doscientos participantes celebraron el 26 de agosto del 2007 la sexta edición de la Ruta de las Atalayas. La hora de comienzo era a las ocho de la mañana, en la plaza de Bordecorex, cuando se ofreció a los participantes migas y moscatel para comenzar la jornada y se repartió la camiseta de la ruta para emprender el camino hacia la Atalaya Veruela. El viaje comienza suave por la carretera hasta llegar a la altura de la Atalaya Veruela donde está el primer ascenso hasta la misma. En la Veruela uno de los participantes, Jesús Hedo, catedrático de lengua de Segovia, explicó espontáneamente a los asistentes la polémica sobre la autoría del Cid y la gestación del romance en estas mismas tierras, así como recitó un poema de Machado. Campo a traviesa, los caminantes se dirigieron a la Atalaya Ojaraca para ello se utilizaron dos trayectos: o por la ladera derecha de la montaña o por su pendiente más abrupta. Cuando, como en esta edición, se realiza el itinerario de Bordecorex a Rello este tramo es uno de los más duros de la jornada. En la Atalaya Ojaraca es donde más se nota el aire en este camino. Después de un refrigerio en esta parada, los caminantes reanudaron la marcha hacia la Torre Tiñón en la que pudieron almorzar unos bocadillos de chorizo y bacón y escuchar de nuevo al catedrático recitando un poema. El último tramo fue hacia Rello donde el camino se hizo pesado debido a la avanzada hora de la mañana, las dos, y el calor que hacía. En Rello se comió en la plaza del pueblo y también se pudo bailar con la música del Trébol de Castilla. Los organizadores de la ruta, la Asociación Cultural Río Torete y la Asociación Amigos de Rello, destacaron la gran participación que tiene esta actividad cada año, quedando muy satisfechos de los resultados. fuente: http://www.bordecorex.es |